El Transbordador Espacial: Una nave extraordinaria

“Esta es la mejor nave del mundo, te lo puedo asegurar”, anunció el astronauta de la NASA John Young, comandante del primer vuelo del Trasbordador Espacial, en cuanto se detuvieron las ruedas al aterrizar el 14 de abril de 1981, hace ya 30 años.

Debido a su antigüedad, al coste de sus operaciones y al nuevo mandato de la NASA de explorar más allá de la órbita terrestre, el Trasbordador Espacial se jubilará este año, apenas dos meses después de su 30° aniversario.

“A lo largo de sus 135 misiones, entre las que se incluyen dos trágicos accidentes, el Trasbordador Espacial ha demostrado ser una nave llena de contradicciones e inconsistencias”, explica Roger Launius, antiguo historiador jefe de la NASA, y ahora conservador del Museo Smithsonian del Aire y del Espacio.

“En muchas ocasiones demostró tener una capacidad extraordinaria, pero el coste y la complejidad inherentes a las operaciones del primer sistema de transporte espacial reutilizable siempre causaron una fuerte controversia y diferencia de opiniones.”

Al volar en el Columbia en noviembre de 1983, Ulf Merbold se convirtió en el primer no-estadounidense en volar en el Trasbordador Espacial y en el primer astronauta de la ESA en viajar al espacio a bordo de una nave estadounidense. Como todos los que han volado a bordo del Trasbordador, Merbold se muestra triste ante el fin del programa. “Todo el que le haya confiado su vida y su cuerpo a este vehículo establece una especie de vínculo emocional con él”, comenta.

“Al regresar de la extraordinaria experiencia de haber visto tu propio planeta desde fuera, de haber completado con éxito tu misión y de traer de vuelta unos buenos resultados científicos, tienes un gran sentimiento de satisfacción y de felicidad, y un profundo agradecimiento a esta fantástica máquina.”

“Desde un punto de vista más racional, es triste reconocer que tardaremos varios años en volver a tener un sistema de transporte comparable al Trasbordador, que nos permita traer de vuelta equipos y materiales. La cápsula rusa Soyuz, que conozco bastante bien y que aprecio mucho por su gran robustez, no tiene la misma capacidad para traer carga de regreso a la Tierra.”

Merbold voló en la misión STS-9 que transportaba el primer Spacelab, un módulo laboratorio reutilizable desarrollado y construido en Europa. Volvió al espacio con la misión Spacelab IML-1 a bordo del vuelo STS-42 en enero de 1992. Al año siguiente, fue el coordinador científico de la segunda misión alemana de Spacelab, D2 (STS-55).

Copyright 2000 - 2014 © European Space Agency. All rights reserved.