Elaboración de mapas atmosféricos para proteger nuestro aspecto

14 agosto 2003

Las investigaciones realizadas han demostrado que los altos niveles de contaminación atmosférica no sólo irritan los pulmones, sino que también afectan al aspecto físico. La empresa de cosméticos L’Oreal tiene intención de investigar la posibilidad de elaborar en un futuro productos para el cuidado de la piel adaptados a las condiciones locales. Para ello, se va a servir de los mapas elaborados por la ESA, junto con datos sobre la radiación ultravioleta.

En la actualidad, es bien conocida la influencia directa de los rayos ultravioletas (UV) en el envejecimiento de la piel, pero los efectos nocivos de la contaminación atmosférica en la piel son más difíciles de cuantificar fuera del laboratorio. L’Oreal llevó a cabo estudios de campo a propósito de esta materia, para los que contrató a un equipo de 2800 personas entre científicos y personal de apoyo.

En 1999, la empresa de cosméticos, en colaboración con el Centro regional de lucha contra el cáncer de Francia y el Instituto Nacional de Salud Pública de México, inició un estudio de nueves meses de duración en Ciudad de México (una de las ciudades más contaminadas del mundo) y alrededores. Para estudiar los efectos del ozono y del óxido nítrico en la piel, los responsables del estudio compararon un grupo de 96 personas de un distrito muy contaminado con un grupo de 93 personas residentes en una zona urbana a 75 km de distancia, menos expuesta a la contaminación.

“Encontramos muchas diferencias entre los dos grupos”, explicó François Christiaens, de L’Oreal. “Observamos una mayor oxidación del sebo (secreción aceitosa que lubrica y protege la piel y el cabello) y pieles particularmente secas o grasas en los voluntarios residentes en Ciudad de México.”

Data from Envisat’s SCIAMACHY
SCIAMACHY

Christiaens explicó que los efectos de la contaminación son de carácter “cosmético”, ya que alteran la suavidad y el brillo de la piel y del pelo, y que pueden llegar a ser más graves, porque la oxidación pone en peligro las defensas naturales de la piel, pudiéndose producir irritaciones y reacciones alérgicas.

Se encontraron diferencias tan acusadas entre los residentes en zonas situadas a menos de cien kilómetros de distancia, que creció el interés de los científicos por obtener información más precisa sobre los niveles de contaminación atmosférica de las distintas regiones. Esto hizo que aumentase el interés por los datos obtenidos vía satélite, método que ya se utilizaba para la previsión de la radiación UV.

“Hoy en día, las dosis de radiación UV se recogen desde puntos terrestres o proceden de modelos, pero la cobertura es escasa y los datos transmitidos son limitados”, afirmó Cristianes. “Pero los datos obtenidos vía satélite nos proporcionan mapas globales de los niveles de radiación UV, que podemos utilizar para determinar dosis que se ajusten a la realidad, así como para ajustar las dosis simuladas en los ensayos realizados en el laboratorio.”

A partir de otoño del año que viene, L’Oreal recibirá regularmente mapas de alta resolución actualizados relativos a las dosis de radiación UV y a los niveles de contaminación globales como parte de un proyecto de gran alcance del Programa de usuarios de datos (PUD) de la ESA denominado TEMIS (Tropospheric Emission Monitoring Internet Service, Servicio de Internet de control de emisiones troposféricas). Este proyecto, gracias a instrumentos de medición atmosférica situados en el espacio, como SCIAMACHY, registrará gráficamente las concentraciones globales de gases residuales, aerosoles y radiación UV para una gran variedad de usuarios finales.

“Queremos que nuestros métodos se basen en métodos de tecnología punta”, concluyó Cristianes. “Esperamos obtener datos más precisos sobre las dosis de radiación UV terrestre y los niveles de contaminación, en unas coordenadas geográficas más reducidas y teniendo en cuenta también la nubosidad. Como consecuencia, podremos perfeccionar nuestros experimentos en laboratorio para ofrecer productos más personalizados a los clientes.”

Copyright 2000 - 2014 © European Space Agency. All rights reserved.