"Los estudiantes han aprendido mucho, y de áreas muy distintas"

Training education experiments
5 noviembre 2003

Entrevista con Ana Laverón, profesora en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid, y responsable de los experimentos educativos españoles de la Misión Cervantes.

Ana Laverón, de 36 años, ha tenido un curso 2003 - y un verano - bastante agitado. También sus alumnos. No todos los años tiene uno la oportunidad de desarrollar dos experimentos para enviarlos a la Estación Espacial Internacional. A cambio está la satisfacción de saber que "los estudiantes han aprendido muchísimo", y la emocionante experiencia personal de convivir con los propios astronautas en la mismísima Ciudad de las Estrellas, en Moscú.

¿En qué consisten APIS y THEBAS, los dos experimentos educativos españoles?
Respuesta: En THEBAS se estudia cómo afecta el movimiento de unas esferas contenidas en una caja al movimiento oscilatorio de la caja. En APIS se estudia el movimiento de una esfera dentro de la cual se colocan cuerpos con distintas propiedades másicas, al hacerla girar en torno a uno de sus ejes. Cada uno de los dos experimentos ocupa menos que una caja de zapatos.

¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de hacerlos?
R: Pues lograr un diseño aceptable para las agencias rusa y estadounidense. Hay muchos requisitos de seguridad, precisamente porque van a la Estación Espacial Internacional. Por ejemplo no puede haber ninguna pieza que se pueda escapar. O las roscas, que no pueden ser de cualquier material por el peligro de que suelten partículas. Tras muchas discusiones con el responsable de seguridad ruso conseguimos que nos permitieran hacerlas de aluminio de calidad espacial. Además todas las piezas deben ser de tamaño superior al de los filtros de los conductos de ventilación, o deben ir dentro de varios niveles de contención.

¿Cuál ha sido el papel de los estudiantes?
R: La idea es toda suya. Nosotros les hemos ayudado con el diseño, y nos hemos encargado de la gestión simplemente porque eso exige mucha dedicación y ellos no pueden. Pero ellos han participado en todo el proceso, y han aprendido mucho, y de áreas muy distintas.

¿Cuánto tiempo ha hecho falta para preparar los experimentos?
R: Hemos ido trabajando en los dos en paralelo. Empezamos en enero de este año y en junio hemos tenido los ensayos de aceptación final.

¿Cuántas personas han participado?
R: Figuramos cuatro profesores más cuatro alumnos en THEBAS y cuatro en APIS, aunque lógicamente ha participado más gente.

¿Son experimentos novedosos?
R: Son educativos, no se trata de hacer gran ciencia. Aquí el resultado son grabaciones que serán procesadas con unos programas de tratamiento de imágenes, los resultados de las cintas serán luego comparados con los resultados que se obtengan al integrar numéricamente las. Las ecuaciones que van a resolver los alumnos son las que estudian en la escuela, y de esta forma se refuerza su aprendizaje, sobre todo al resolverlas de forma muy distinta a como lo hacen en clase. Los programas de tratamiento de imágenes e integradores de las ecuaciones también los han desarrollado los alumnos, y de hecho ya estamos trabajando con ellos, porque en tierra, con gravedad, también hemos hecho grabaciones. El procedimiento es el mismo que si se hubiera hecho un experimento científico, la diferencia está en que las ecuaciones que resuelven los estudiantes ya han sido resueltas antes.

¿Cómo ha sido vuestra interacción con los astronautas?
R: Hemos tenido dos ensayos con ellos, en julio en el centro de la ESA en Holanda, ESTEC, y en agosto en la Ciudad de las Estrellas en Moscú. Pero a esos viajes no han ido los estudiantes. Ambos entrenamientos se hicieron con la tripulación de la misión y la de reserva. El ensayo de Moscú fue en el simulador de la Estación Espacial Internacional, los astronautas iban siguiendo los procedimientos y nosotros íbamos siguiendo lo que hacían los astronautas, por si algo lo interpretaban mal.

¿Qué tal ha sido la experiencia en la Ciudad de las Estrellas?
R: Muy impactante, desde luego. En la Ciudad de las Estrellas se respira un ambiente de mucho orgullo. Pasamos tres días allí, y por alguna razón nos instalaron en las habitaciones que normalmente ocupan los astronautas, no los científicos. Ha sido emocionante.

Copyright 2000 - 2014 © European Space Agency. All rights reserved.