¡Gusanos en el espacio!
Imagen de un pequeño C. Elegans verde examinado con un microscopio especial que permite verlo fácilmente. Copyright: ESA
08 febrero 2019
Viajar al espacio es una aventura emocionante, pero plantea algunos problemas difíciles de resolver para los astronautas. Mantener un buen estado de forma y la musculatura fuerte es un auténtico reto, ya que los huesos y músculos tienden a debilitarse en condiciones de microgravedad. Flotar por la Estación Espacial Internacional es muy divertido, pero no es bueno para la salud cuando te pasas allí muchos meses.
Los científicos de la ESA están trabajando para ayudar a los astronautas a solucionar este problema. Para ello, están utilizando un gusano que tiene el extraño nombre de Caenorhabditis elegans (C. Elegans para abreviar). Descubrieron que, cuando están en un entorno de microgravedad, los músculos del C. Elegans cambian de forma muy similar a la de los seres humanos. Así que pensaron que quizás estos pequeños gusanos (miden menos de 1 mm cada uno) podrían utilizarse en experimentos espaciales para ayudar en la investigación.
Los astronautas tienen que pasar mucho tiempo haciendo ejercicio para evitar que se debiliten los músculos. Copyright: ESA/NASA
Tim Etheridge, profesor de la Universidad de Exeter, Reino Unido, explica que “Aunque parezca extraño, los gusanos representan bien el comportamiento de los músculos humanos. A nivel molecular, son parecidos a los del hombre y ofrecen ventajas para la investigación espacial, ya que son muy pequeños, baratos, y fáciles de criar y mantener".
Los gusanos llegaron a la Estación Espacial Internacional a bordo de una nave de carga Dragon. Copyright: ESA/NASA
Por tanto, los científicos introdujeron miles de crías de C. Elegans en unas bolsas especiales en las que podían vivir con suficiente espacio y nutrientes para crecer y reproducirse. Las bolsas se cargaron en una nave Dragon y se lanzaron al espacio rumbo a la Estación Espacial Internacional. El astronauta Alexander Gerst, de la ESA, introdujo los gusanos en una incubadora diseñada para criarlos de forma rápida y segura. En menos de una semana ya se habían convertido en adultos criados en condiciones de microgravedad. A continuación, los congelaron y los devolvieron a la Tierra para su estudio. Simultáneamente, habían criado en la Tierra otros grupos de gusanos en condiciones normales para poder ver las diferencias.
Los científicos de la misión esperan que el experimento ayude también a averiguar más cosas sobre las posibles causas de la diabetes y sobre una afección denominada distrofia muscular, que causa el debilitamiento y rotura de los músculos en las personas que la padecen. Por lo tanto, la investigación, no solo ayudará a los astronautas en el espacio, ¡sino también a personas que sufren enfermedades en la Tierra!
Un dato curioso: llevar a los gusanos al espacio fue una carrera contrarreloj, ya que solo podían sobrevivir 160 horas antes de pasar a la incubadora de la Estación Espacial.